Eyacular no es solo gozo, también un acto responsable

A causa de la pérdida de energía

Después de cada "me vengo" de un hombre se produce una gran pérdida de energía en el cuerpo. La eyaculación motiva la expulsión de numerosos nutrientes por medio del semen, entre los que destaca el zinc.

El zinc es un oligoelemento importante en la producción de testosterona, al momento de la eyaculación además del zinc, el semen está acompañado de vitaminas, proteínas, aminoácidos, hormonas y otras sales minerales.

Como veis, no es en vano que un hombre quede agotado y la mayoría de las veces profundamente dormido después de un episodio de placer. Ha entregado cuerpo, mente y emoción, resumidos en un líquido viscoso y blanquecino que tiene más que espermatozoides.

Estudios señalan que los adultos deben consumir entre 9.5 a 15 mg de zinc al día y que durante una eyaculación un hombre pierde aproximadamente 1 mg de este mineral. Si tienes una envidiada vida sexual o constante estimulación de tus genitales y le agregamos que quizás no estás cumpliendo con esa meta diaria por muchas razones, en teoría, propicias un progresivo desgaste.

Por suerte, puedes reponer tan significativa pérdida cambiando tus menús y consumiendo suplementos vitamínicos, dependiendo de cuál sea tu caso.

 

La deficiencia de zinc se ve, se siente

Cuando tus niveles de zinc son bajos, es muy evidente. Este mineral está en las células del cuerpo, incluso interviene en sus divisiones y crecimiento. Tiene un rol fundamental en todas las reacciones bioquímicas relacionadas con tu metabolismo.

Los músculos, huesos, cartílagos, testículos, las uñas, tus dientes, el cabello; en fin, todos los tejidos, órganos, fluidos y secreciones contienen zinc, aunque, en algunas partes del cuerpo sus concentraciones son estables, pero en otras, como los testículos, por ejemplo, están sujetas a su ingesta gracias a la dieta.

  • Cuando tu nivel de zinc es insuficiente, puedes experimentar algunos de estos síntomas:
  • Mucha debilidad, agotamiento y sensación de cansancio.
  • Pérdida del cabello y del apetito.
  • Las heridas tardan en cicatrizar.
  • La piel se torna grasosa o en otros casos áspera.
  • Puedes sufrir acné.
  • Infertilidad.
  • Problemas en la próstata.
  • Desciende la velocidad del crecimiento (si se trata de un niño o adolescente)
  • Disminución de la masa corporal.
  • Cambios neurosensoriales y conductuales.
  • Alteraciones en el gusto.

Estos síntomas varían dependiendo de si se trata de una poca deficiencia, moderada o muy severa.

 

El zinc y sus aportes a tu salud sexual

  • El consumo adecuado de zinc en los hombres proporciona un organismo a toda marcha, tanto a nivel reproductivo e inmunológico como en el crecimiento en general.
    • Garantiza un semen de mayor calidad y cantidad, lo que se traduce en espermatozoides de primera, con mayor movilidad.
    • Motivado al aspecto anterior juega un papel clave en los niveles de fertilidad.
    • Debido a su vínculo con la producción y los niveles de testosterona, controla el incremento de tus músculos.

Podemos afirmar que su consumo mejora la salud sexual en general, por eso es tan significativa y evidente a nivel físico cuando hay carencias.

Otras de sus contribuciones se resumen en:

  • Un sistema inmunológico más fortalecido, menos probabilidades de contraer infecciones o cuadros gripales.
  • Ideal para los deportistas porque ayuda a reparar y recuperar el músculo posterior a la actividad física lo que, a su vez, es garantía de un mayor rendimiento.
  • Disminuye las probabilidades de sufrir cáncer de próstata.
  • Favorece la cicatrización, reduce las inflamaciones, equilibra la actividad sebácea de la piel, mejorando los signos o marcas del acné.
  • Combate los cuadros depresivos debido a que con su ingesta, mejora el estado anímico.

 

¿Y si no eyaculas más? ¿Sería la solución?

Quizás en este punto muchos interrogantes te asalten y seguro que debes haber promediado muchas conclusiones:

Por ejemplo, que tu semen es muy valioso, y que después de cada disfrute hay un freno a tu longevidad, al disminuir progresivamente tu energía y funcionamiento de tu organismo.

Es por ello que te ofrecemos algunos mecanismos para la recuperación de este mineral. Se trata de incorporar el zinc a la dieta alimentaria para el control y el combate de su deficiencia.

 

Principales fuentes de zinc

Una gran cantidad de alimentos contienen zinc, pero son aquellos de origen animal los que reúnen una mayor concentración de este mineral. También los frutos secos, como nueces, las semillas, además de los cereales y las legumbres.

En pocas cantidades, pero no por eso dejan de ser considerables, los huevos y los lácteos.

Incorpora regularmente a tus platos los siguientes alimentos:

  • Hígado.
  • Pescados y mariscos, como ostras y camarones, siendo las otras el plato provisto de mayor cantidad de zinc.
  • Carnes magras de res, de cerdo y de cordero.
  • Alubias cocidas.
  • Aves.
  • Nueces y cacahuetes.
  • Algunos cereales y legumbres.
  • Huevos.
  • Leche.
  • Espinacas.
  • Chocolate negro.
  • Cacao en polvo.

Otra alternativa es la toma de algún suplemento vitamínico, pero no sin antes visitar a un especialista que lo prescriba porque todo en exceso es malo, incluyendo el zinc.

Ya sabes que eyacular no es solo cosa de juego, es un acto responsable.

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